¿Y si el intérprete se bloquea en mitad de un infarto?

Hoy me gustaría escribir en «muy» primera persona; normalmente redacto entradas en este blog y en mi web de forma más impersonal para comentar casos que nos ocurren a los intérpretes telefónicos y poder echar una mano al resto de compañeros de profesión. Pero hoy quiero compartir un caso muy personal que me acaba de ocurrir y me ha hecho ver una flaqueza que ni yo sabía que padecía. Dejad que os cuente la historia completa:

Es una gran verdad que cualquier tipo de llamada se puede dar a cualquier hora del día pero Dualia dispone de un equipo de intérpretes muy experimentados para cubrir la noche y los fines de semana, somos los que llevamos en la empresa desde sus comienzos, allá por 2004, y hemos pasado por una vasta formación. En estas franjas, recibimos menos llamadas de temas sociales o administrativos y aumentan generosamente las llamadas de casos relacionados con ambulancias, muertes, accidentes, suicidios, desapariciones, casos de violencia de género…

Como intérprete telefónico, estoy más que habituado a explicar técnicas médicas de todo tipo a los alertantes que llaman al 112 para informar sobre un paciente que se encuentra herido, desaparecido, agresivo, enfermo y en estado más o menos lamentable; incluso he tenido que explicar cómo denunciar a un maltratador o cómo gestionar una orden de alejamiento mientras por el teléfono se cuelan niños llorando, perros ladrando e incluso los alaridos de un marido despechado que no deja de tocar al timbre. Suelo aconsejar a mis alumnos que se aíslen de toda distracción y utilicen la atención selectiva para que los ruidos no interfieran en la calidad de la interpretación pero es cierto eso de que «hasta el mejor escribano echa un borrón».

Este es el caso del que os quiero hablar:

Llamada al 112 a las 22:50 horas del día de Navidad.

El alertante informa de que su mujer de 60 años se ha atragantado con algo que ha comido durante la cena, se ha dirigido al cuarto de baño para intentar expulsar la comida pero cuando se disponía a provocarse el vómito, se desequilibró y cayó hacia adelante, se golpeó la cabeza contra el suelo y yace en el suelo sin signos de respiración.

Como veis, la dificultad no estriba en el vocabulario sino en la situación del alertante y en la angustia que este puede transmitir al intérprete y al operador del 112. En ocasiones, conseguimos huir de la angustia del alertante, pero cuando esta ha calado en el operador la cosa se complica.

Por suerte, en esta ocasión tanto el operador como el médico y el intérprete mantuvimos la calma y el nivel suficiente de empatía como para hacer bien nuestro trabajo.

La dificultad llegó cuando el médico pidió al alertante que hiciera la RCP (Reanimación cardiopulmonar) a su mujer, como este no sabía hacerla, hubo que explicárselo paso a paso. Esto lo habré interpretado miles de veces, incluso me formaron en Dualia en las técnicas de reanimación de forma práctica pero no estaba preparado para explicarle la RCP a un señor que sacaba del cuarto de baño a su mujer inerte, la tendía en el suelo, lloraba como un crío pequeño, desabotonaba la rebeca de su señora y empezaba a ejercer presión sobre el pecho. No sé qué me bloqueó más, si los llantos del señor o escuchar los esfuerzos por sacar a su mujer del baño pero tengo que reconocer que no era capaz de conjugar un solo verbo ni armar una sola frase.

Por suerte, algo dentro de mí alargó el brazo y me dio un empujón para despertar y entender que tenía una gran responsabilidad entre manos. Opté por cerrar los ojos (es un simple mecanismo de defensa «a lo placebo» porque ni veo ni me ven) y explicar en qué consiste la reanimación cardiopulmonar como un autómata.

Todo esto que os cuento no duró más de 2 segundos pero para mí, e imagino que para el alertante, parecieron horas.

Tras esta experiencia, mi recomendación para todos los intérpretes que trabajamos en estas situaciones extremas es memorizar todas estas técnicas y protocolos clínicos que solemos interpretar tanto por teléfono como presencial hasta el punto de ser capaces de «interpretar» sin escuchar al orador:

- Dispositivo de búsqueda de alpinistas

- Firma de testamento vital

- Protocolo de anestesia

- Lista de preguntas para despistaje de enfermedad

- Incoación de expediente

- Normas en un albergue de acogida

- Normas en un piso de protección para víctimas de violencia de género

- …

- Y especialmente la reanimación cardiopulmonar.

La próxima entrada vendrá en 2015 así que FELIZ AÑO.

 

 Gabriel Cabrera, responsable de la calidad de la interpretación.

Dualia Teletraducciones SL. WebTwitter

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3 thoughts on “¿Y si el intérprete se bloquea en mitad de un infarto?

    1. Gabriel Cabrera

      Muchas gracias María.

      Me alegra muchísimo que te haya resultado interesante.

      Abrazos.

  1. Pingback: Trabajar por vocación o trabajar por obligación | Byvox

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